De Barrio Obrero a El Barrio

Por Pedro Juan Hernández

Después de estos eventos, el cubano Dámaso Pérez Prado, conocido como el “Rey del Mambo” le pidió a Carlos que le hiciera la coreografía para su nuevo baile, “el Dengue” que este consideraba como un reemplazo al “Twist”. Ellos estrenaron “el Dengue”, en el Bronx Casino en Octubre del 1963 dando varias demostraciones donde Carlos alternaba bailando con Mike o Marietta, conocida bailarina de la época. Luego debutaron en el programa de televisión de Johnny Carson y se presentó en el Hotel Tropicana en Las Vegas por varias semanas. Sin embargo, el nuevo ritmo no tuvo la acogida que Pérez Prado deseaba. Carlos advirtió a Pérez Prado que era un ritmo muy rápido aún para los bailarines profesionales y atribuye que quizás esta fue la razón por la cual no triunfó o atrajo al público. Profesionalmente hizo otras presentaciones con Mike, entre ellas en el Club Flamboyán del Condado en San Juan, Puerto Rico donde apareció junto al cantante mexicano Pedro Vargas y al músico y compositor puertorriqueño César Concepción. Durante este tiempo también trabajó con Bobby Capó en el Canal 7. Carlos Arroyo Fue en Puerto Rico donde Mike decidió quedarse trabajando con el Gran Combo; mientras Carlos Arroyo regresó a Nueva York donde formó pareja de baile con el afro-norteamericano Mark Scott. Durante este periodo trató de incursionar como músico con sus “Sexteto” en el Palladium Ballroom. Sin embargo, abandonó la idea de tener dicho grupo y se dedicó a los “Cha-Cha Taps”, extendiendo su carrera como bailarín hasta el 1970. Luego hizó presentaciones en el Alameda Room con Mirta Silva, el Teatro Boulevard en el Bronx, el Club Harlem en Atlantic City, el Corso y el Honka Monka con Ray Barreto y Johnny Pacheco.
Carlos Arroyo dedicó más de veinte años de su vida a trabajar exclusivamente como bailarín profesional. Carrera con la cual obtuvo gran éxito. Su pasión por el baile lo llevó a viajar a través de diferentes países y a conocer y compartir con los mejores músicos latinos y norteamericanos de las décadas de los cincuenta y los sesenta. Podemos concluir que él fue uno de los grandes bailarines de los ritmos latinos de este período como lo evidencia su colección de documentos en los Archivos del Centro. Pese a que se “retiró’ como bailarín para dedicarse a otros trabajos, ha hecho reapariciones en homenajes a Tito Puente en Yale University en enero del 2000 y con Mercedes Ellington, la nieta de Duke Ellington con la cual recreó una coreografía inspirada en el concepto de los Cha-Cha Taps contando con la ayuda y participación de Carlos Arroyo. Además, fue reconocido como una de las “Leyendas del Mambo en el Palladium” por el Pierre Dulaine Dance Club el 4 de septiembre del 2005.

Es con gran orgullo que dedicamos esta actividad a Carlos Arroyo “el Señor Cha-Cha Taps”. Una de las leyendas puertorriqueñas y latinas que ha dejado un legado para los amantes del baile para las generaciones presentes como las del futuro.

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