Carrera de Bailarín Profesional

Por Pedro Juan Hernández
 

Para triunfar en cualquier campo se necesita talento, ser creativo y trabajar arduamente para lograr la meta deseada. Definitivamente, Carlos era un joven ambicioso que quería sobresalir en el mundo del espectáculo y tenía una gran disposición para enfrentar los retos por delante. Esencial para su triunfo era el desarrollar el concepto que definió su carrera de bailarín. Los “Cha-Cha Taps” sería lo que lo distinguía de otros bailarines. Se inspiró en sus ídolos los bailarines del zapateo y acrobacias los hermanos Nicholas y lo adaptó a los ritmos hispanos que se estaban popularizando en la ciudad de Nueva York y a través del mundo. A sus zapatos marca Capaccio le añadió las chapas y practicó y desarrolló las rutinas y coreografías desde las 9 de la mañana hasta las 3 de la tarde en el Palladium. Usó como música de trasfondo a sus rutinas piezas musicales compuestas por Tito Puente. Como pareja seleccionó inicialmente a Andy Jerrick un talentoso joven afro-norteamericano. Sin embargo la pareja con la que duró más tiempo fue Nicasio Ramos apodado “Casitin”. Carlos Arroyo and MarkCarlos lo bautizó profesionalmente como “Mike” y le permitió dar un toque cómico interpretando a diferentes celebridades bailando el mambo y el Cha-Chá, entre ellos: Jerry Lewis, Charlie Chaplin y hasta a Elvis Presley. Imitando a Max Hyman, dueño del Palladium anunciaban: “Señoras y señores así es que Jerry Lewis baila mambo…” El acto de los “Cha-Cha Taps” que se presentaba los miércoles fue un éxito rotundo porque combinaba la tradición del zapateo con el dominio técnico y la gracia de los bailarines de ritmos latinos y por sus ingeniosas comedias de baile. Gracias a esas rutinas, Carlos era conocido y elogiado por tener los pies más rápidos en el Palladium. Pronto su fama se extendió más allá de Nueva York.

Al principio sus intentos de presentarse en otras ciudades y lugares encontraron resistencia y rechazo. Como fue en el caso del empresario Joe Waters de Boston que repudió muchos de los esfuerzos de Carlos para presentar su acto en su Club. Finalmente accedió cuando Carlos le proveyó la oferta de que les permitiese presentar una muestra de su trabajo con la condición de que si no agradaba no recibirían salario alguno. El público dio su veredicto cuando aclamó el acto de los “Cha-Cha Taps” con delirio. Carlos aprovecho la oportunidad para decirle a Joe Waters que en orden de presentar su acto en su Club tenía que hablar con su representante. El tiempo de pedir favores ya había pasado, los “Cha-Cha Taps” habían sido acogido por el público y por los empresarios.

Bailar en el Palladium abrió las puertas para otros contratos. Se presentó con Sammy Davis Jr. en su show el Harlem Club en Atlantic City. Sid Bernstein los invitó a ser parte de su revista de “Easter Parade of Stars” o “Sepia Show” En poco tiempo la suerte de los Cha-Cha Taps estaba sellada porque ya habían sido consagrados como embajadores internacionales de los nuevos ritmos musicales y del espectáculo.

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