Respuesta de Marithelma Costa

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When I was 13 or 14 years old, my father, an avid reader, handed me Ernesto Sábato’s The Tunnel followed by Franz Kafka’s Metamorphosis. Both books blew me away. I realized back then how powerful words can be. In my family, Puerto Rican authors were also read and discussed. I remember vividly the grey cover of Cuentos puertorriqueños de hoy we had in our home. Soon I started writing my first poems and short stories. English came much later and could not settle the way my native language did. I write in Spanish as an act of cultural resistance and an affirmation of the Latin American ideals my parents taught me.

Phyllis Swift Hawk, a Lakota woman, explains it very well. According to her, to be able to understand the most important aspects of culture, one must learn first the language to make the connection.  And that is the connection I cultivate daily in my poems, short stories and novels.

Do not get me wrong: I would love to write in English, I live in New York and some of my friends cannot read me. But I do not cultivate reading and writing constantly on it, as I do with my own language. Therefore although I am living in an English-speaking country, I concentrate in Spanish, my dominant instrument of expression -- (the language) which defines me, and also allows me to give some meaning to the world we are living in.


Cuando tenía trece o catorce años, mi padre, que era un lector voraz, me pasó El túnel de Ernesto Sábato y La metamorfosis de Franz Kafka. Ambas novelas me deslumbraron. Me di cuenta entonces de lo poderosas que pueden ser las palabras. En mi famila también se leía a los escritores del país. Recuerdo vívidamente la edición de Cuentos puertorriqueños de hoy que había en la casa. Poco después comencé a escribir mis primeros poemas y relatos. El inglés llegó más tarde y no arraigó como el español. Escribo en esta lengua como un acto de resistencia cultural y una defensa de los ideales latinoamericanistas que me inculcaron mis padres.

Phyllis Swift Hawk, una mujer lakota, lo explica muy bien. Según ella, para entender los aspectos más importantes de la cultura –en su caso, la de los pueblos originarios--, hay que aprender primero la lengua. Sólo así se produce la conexión. Esta es la conexión que cultivo diariamente en mis poemas, cuentos y novelas.

Claro que me gustaría trabajar el inglés, pues resido en Nueva York y muchos de mis amigos no pueden leerme. Pero he optado por cultivar mi propia lengua. Por ello, aunque vivo en este país anglohablante, me concentro en el instrumento de trabajo que manejo y me define, y también me permite darle algún sentido a cada amanecer.

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♦ El Aguacate


© Marithelma Costa. Published by permission in Centro Voices on 14 January 2015.

Centro Voices (ISSN: 2379-3864).
The views expressed here are those of the author and not necessarily those of Centro Voices, the Center for Puerto Rican Studies or Hunter College, CUNY.